Comprar una estufa y confirmar que tu flama no es tan fuerte como debería, no es una de las mejores sensaciones al estrenar tu electrodoméstico. Si piensas “mi estufa nueva tiene la flama muy baja”, vale la pena detenerse un momento, porque este detalle suele estar relacionado con la instalación, el tipo de gas o el armado del quemador.
Con algunas revisiones puntuales puedes obtener una flama pareja, azul y estable, y además confirmar que tu equipo opera como corresponde.
Seguridad primero en estufas a gas
Una flama baja no siempre es un riesgo, pero la instalación de estufas a gas sí exige atención. Antes de manipular las conexiones o retirar cualquier pieza, haz este repaso rápido:
- Ventila la cocina: abre una ventana o una puerta para mantener el aire circulando.
- Huele alrededor del equipo: si detectas olor a gas, cierra la llave de inmediato y no enciendas cerillos ni aparatos eléctricos.
- Revisa que la manguera no esté doblada y que el equipo tenga espacio para “respirar” (sin quedar pegado a la pared).
- Observa la flama: si está amarilla intensa, tizna ollas o se apaga por sí sola, conviene detenerte y solicitar revisión.
- No improvises herramientas para “agrandar” orificios: un ajuste incorrecto puede provocar una combustión deficiente.
En modelos Mabe con sensor de flama y apagado automático, el sistema ayuda a cortar el paso de gas si la flama se apaga, lo cual suma tranquilidad; aun así, la base es una instalación correcta.
Conexión correcta: cómo conectar una estufa nueva al gas sin dejar cabos sueltos
La mayoría de los casos de flama baja en equipos nuevos no tiene tanto que ver con el quemador, sino con el suministro. Empieza revisando lo esencial:
- Confirma el tipo de gas: en México, lo más común es el gas LP, pero algunas viviendas tienen gas natural. El equipo debe estar configurado para el gas que tienes.
- Verifica el regulador: para gas LP se requiere un regulador en buen estado y adecuado a la instalación. Si el regulador está vencido, golpeado o no entrega una presión estable, la flama puede quedar corta.
- Abre por completo la llave de paso: parece obvio, pero una llave a medias reduce el flujo. Abre hasta el tope.
- Prueba de fugas con agua jabonosa: con la llave abierta y sin encender la estufa, aplica espuma (agua con jabón) en las uniones. Si aparecen burbujas que crecen, hay fuga: cierra y solicita soporte.
- Evita extensiones innecesarias: conexiones largas, adaptadores o codos de más pueden afectar el flujo si no están bien dimensionados.
Señales que orientan la causa de una flama baja
Para no adivinar, conviene identificar el patrón. Una misma falla se siente diferente dependiendo de dónde esté el problema.
| Lo que observas | Lo más probable | Qué hacer primero |
| Flama baja en todos los quemadores | Llave a medias, regulador o suministro | Revisa llave, regulador y tipo de gas |
| Flama baja en uno o dos quemadores | Quemador mal asentado o con obstrucción | Reasienta piezas y limpia con cuidado |
| Flama baja y se apaga al soltar la perilla | Termopar/sensor o ajuste de mínima | Repite encendido y solicita revisión si continúa |
| Flama amarilla y olor fuerte | Mezcla de aire/gas incorrecta | Ajuste técnico del aire o revisión de instalación |
Si la flama está baja justo al momento de estrenar, el problema suele estar en un detalle de armado o en que el equipo no está configurado para el gas disponible.
Ajuste fino de quemadores: cómo ajustar la flama de una estufa nueva
Aquí el objetivo es lograr una flama uniforme, azul y que no “baile” de manera irregular. Sin abrir partes internas, puedes hacer revisiones que sí están a tu alcance.
Asegura el ensamble del quemador
Retira las parrillas y verifica que el quemador, la tapa y el difusor (según el modelo) estén correctamente colocados. En estufas nuevas, es común que una pieza quede ligeramente desajustada tras el traslado. Cuando el quemador no está bien centrado, el gas no se distribuye de forma pareja y la flama puede verse baja o irregular.
Limpieza cuidadosa del área de salida
Aunque el equipo sea nuevo, puede traer residuos mínimos del empaque. Pasa un cepillo suave o un paño seco. Si notas algún orificio tapado, usa aire o una cerda fina sin forzar. El punto es retirar la suciedad, no modificar el tamaño de las salidas.
Revisa el comportamiento en flama baja y alta
Enciende y prueba en el nivel máximo: si ahí la flama se ve bien, pero en el mínimo cae demasiado, es posible que requiera un ajuste de la flama mínima (by-pass). Este ajuste suele ser específico de cada modelo y lo ideal es que lo realice un técnico calificado para mantener la calibración y la seguridad del equipo.
Lo que casi nadie te dice: aire, conversión y presión
Cuando el suministro está bien y los quemadores están correctamente armados, quedan tres factores clave que explican la flama baja: la mezcla de aire, la conversión de gas y la presión.
Mezcla de aire
Algunos equipos tienen un regulador de aire en el quemador (un anillo o una entrada ajustable). Si el aire es insuficiente, la flama puede verse amarilla y floja; si es excesivo, puede desprenderse del quemador y hacer ruido. Estos ajustes son delicados y conviene seguir el manual del modelo.
Conversión de gas (LP vs natural)
Una estufa configurada para un tipo de gas, conectada al otro, puede presentar una flama baja o una combustión inestable. La conversión implica el cambio o la calibración de los componentes (por ejemplo, inyectores), así que debe hacerse con piezas correctas y según un procedimiento autorizado.
Presión del suministro
En edificios o zonas con variaciones, la presión puede fluctuar. Si la flama baja coincide con ciertos horarios o con el uso simultáneo de otros aparatos, la pista está en el suministro de gas.
En cualquiera de estos casos, lo más prudente es contactar con el servicio técnico, especialmente si hay olor a gas, flama amarilla persistente o apagados frecuentes.
¿Y si es una parrilla empotrable?
En equipos empotrables, el principio es el mismo, pero cambia el acceso y la ventilación del mueble. Una parrilla empotrable con flama baja suele indicar lo mismo: el tipo de gas incorrecto, un regulador inadecuado, una llave parcialmente abierta o quemadores mal asentados.
Si el equipo está integrado en un mueble, revisa que tenga ventilación y que la conexión no quede “apretada” por detrás. Por motivos de seguridad y garantía, la instalación profesional suele ser la mejor opción.


Preguntas frecuentes
¿La flama azul siempre significa que todo está bien? Una flama azul y estable es una buena señal, pero también importa que no se apague, que no haga ruido excesivo y que el encendido sea constante.
¿Puedo ajustar la flama mínima yo mismo? Depende del modelo. Si el manual lo permite y describe el procedimiento, puedes seguirlo. Si no, es mejor que lo haga un personal calificado para no descalibrar el equipo.
¿Qué pasa si solo un quemador da flama baja? Suele ser un tema de ensamble o una obstrucción localizada. Reasentar y limpiar con cuidado suele ayudar.
Enciende con confianza y cuida tu cocina
Un ajuste correcto se nota en la comida, pero también en la tranquilidad. Cuando verificas la conexión, el suministro y el armado de quemadores, reduces riesgos y recuperas el desempeño que esperas de tu equipo. Si necesitas apoyo adicional, Mabe cuenta con opciones de servicio para revisar la instalación y la calibración según el modelo.
Y si vuelves a pensar “mi estufa nueva tiene la flama muy baja”, toma esa señal como una invitación a revisar lo esencial: el gas correcto, una conexión segura y un ajuste preciso para que la flama trabaje contigo, no en tu contra.