Tener la estufa limpia hace que cocinar sea mucho más agradable, pero también es importante para que todo funcione bien. Saber cómo limpiar las hornillas de la estufa te ayuda a evitar que la grasa se acumule, que el fuego salga disparejo o que aparezcan esos olores molestos que nadie quiere en la cocina.
Con unos cuantos cuidados y los productos correctos, puedes mantener tu estufa en buen estado sin complicarte. No se trata de hacer una limpieza profunda todos los días, pero sí de aplicar algunos trucos que cuidan los materiales sin dañarlos.
Paso a paso para limpiar hornillas con productos adecuados
Los métodos más seguros para limpiar las hornillas suelen ser también los más accesibles. Usar bicarbonato, vinagre blanco o jabón neutro permite eliminar la grasa, aunque no asegura el cuidado de los materiales a largo plazo. Para garantizar una correcta limpieza que no dañe tu electrodoméstico, lo mejor es utilizar productos de limpieza oficiales, que puedes conseguir en la tienda online de accesorios de Mabe:
Limpiador para quemadores Ultimate Cleaning – WG02A04126
Gracias a su fórmula especialmente diseñada para no corroer el material de las hornillas, elimina la suciedad y grasa acumuladas de forma sencilla.
Limpiador y protector de acero inoxidable Efekt – WG04A04048
Ideal para aplicar en toda la parrilla y asegurar el cuidado de los materiales de fabricación. También puede utilizarse para limpiar el interior de las estufas.
Cuidados especiales si tienes una estufa de piso
Los modelos de estufa de piso tienden a recibir más salpicaduras por su diseño expuesto, lo que hace que la grasa se acumule fácilmente alrededor de los quemadores. Por eso, es importante incorporar una rutina de mantenimiento más frecuente si usas este tipo de estufa.
Una recomendación útil es revisar si las piezas son desmontables. Muchas estufas Mabe permiten retirar las hornillas con facilidad, lo que simplifica su limpieza profunda. Si están fijas, puedes usar un atomizador con vinagre y secar con papel absorbente después de cada uso.
Cuando no sabes cómo limpiar las hornillas de la cocina sin rayarlas, lo mejor es evitar estropajos metálicos y productos abrasivos. En lugar de eso, opta por una esponja de fibra blanca y un limpiador suave en gel. Esto conserva el brillo de la superficie sin dañarla.
Para proteger las superficies externas, especialmente alrededor de los mandos, usa un paño humedecido con una solución de agua y jabón neutro. Seca bien para evitar humedad en las conexiones eléctricas.



Técnicas efectivas para remover grasa acumulada
Saber cómo quitar la grasa de las hornillas de la estufa cuando ya está endurecida o carbonizada requiere un poco más de tiempo y paciencia. La clave está en aplicar métodos que aflojen los residuos sin dañar el material de las piezas.
- Comienza remojando las hornillas en agua muy caliente con un chorro de detergente desengrasante durante al menos 30 minutos. Esto ayudará a reblandecer las capas de grasa acumulada.
- Prepara una mezcla con vinagre blanco y unas gotas de jabón líquido. Aplica directamente sobre las zonas más sucias y deja actuar 15 minutos antes de frotar.
- Si los restos siguen firmes, puedes usar una combinación de vinagre caliente con sal de grano o bicarbonato, pero sin formar pasta. Esta fórmula es útil para disolver grasa seca sin necesidad de tallar de más.
- Usa un cepillo de cerdas medianas o uno dental viejo para llegar a las esquinas sin rayar. Si trabajas con quemadores de hierro fundido, puedes aplicar un poco más de presión, pero nunca uses objetos metálicos puntiagudos.
- En los bordes de las cubiertas de empotrar, donde suele esconderse suciedad difícil de ver, usa un hisopo o una brocha delgada con la misma mezcla líquida para no forzar las uniones.
Antes de volver a armar, asegúrate de que cada pieza esté completamente seca. Esto previene la oxidación y garantiza un encendido parejo. Con esta rutina, eliminar grasa acumulada será mucho más fácil y seguro.
Si después de limpiar las hornillas notas que el fuego sigue saliendo disparejo o hay problemas para encender, es posible que necesites reparar la estufa. Muchas veces, el inconveniente no está en la suciedad, sino en el desgaste de piezas clave. Para eso, en Mabe puedes encontrar repuestos como la tapa y la válvula de quemador, que pueden reemplazarse fácilmente si cuentas con el modelo adecuado. Antes de hacer cualquier cambio, asegúrate de que la estufa esté desconectada y consulta el manual del fabricante.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se deben limpiar las hornillas?
Lo ideal es hacerlo una vez por semana si cocinas a diario. Si hubo derrames durante la preparación, limpia el mismo día para evitar que los residuos se endurezcan.
¿Qué pasa si no se limpian las hornillas?
La acumulación de residuos puede obstruir los orificios del gas, dificultar el encendido, generar humo y reducir la potencia del fuego. También pueden aparecer malos olores o manchas permanentes.
¿Se pueden meter las hornillas al lavavajillas?
Algunas sí, pero depende del material. Verifica el manual del modelo. Las de acero inoxidable suelen ser compatibles, pero las esmaltadas o de hierro fundido no lo son.
¿Qué productos no se deben usar?
Evita cloro, amoníaco puro o desengrasantes industriales sin diluir. Tampoco uses fibras metálicas ni cuchillas. Pueden rayar o dañar los recubrimientos.
¿Cómo evitar que la grasa se acumule?
Usa tapas al cocinar, limpia derrames de inmediato y seca después de cada uso. Puedes aplicar una capa fina de bicarbonato disuelto para crear una barrera protectora antes de cocinar.
¿Cuándo debo cambiar el quemador Vision de mi estufa?
Si el fuego es irregular o el quemador presenta daños visibles, es momento de cambiarlo. El quemador Vision es un repuesto original que Mabe comercializa para varios de sus modelos, y puedes conseguirlo en su tienda oficial.
Mantener limpias las hornillas mejora el rendimiento de tu estufa y evita problemas a largo plazo. Incorporar hábitos simples y seguros permite conservar tanto la estética como la funcionalidad de tu cocina.
Ahora que sabes cómo limpiar las hornillas de la estufa correctamente, puedes implementar estas prácticas en tu rutina diaria y cuidar cada componente sin complicaciones ni riesgos innecesarios.